sbado 08 de septiembre de 2018

Al ajuste de Macri y el FMI, le oponemos la Rebelión Educativa

Del 10 al 16, SEMANA DE PARO, clases públicas con cortes de calle, tomas de facultad y movilizaciones. Miércoles 12, 17hs., Caravana universitaria desde Plaza Houssay, Obelisco y Plaza de Mayo. Plata para educación, No para el FMI. Jueves 13, al Congreso en el marco del paro de la docencia de todos los niveles. Por […]

  • Del 10 al 16, SEMANA DE PARO, clases públicas con cortes de calle, tomas de facultad y movilizaciones.
  • Miércoles 12, 17hs., Caravana universitaria desde Plaza Houssay, Obelisco y Plaza de Mayo. Plata para educación, No para el FMI.
  • Jueves 13, al Congreso en el marco del paro de la docencia de todos los niveles. Por el salario y el presupuesto.

La firma de la paritaria por las direcciones de Conadu, Fedun, Uda y Fagdut habilitó al ministro Alejandro Finocchiaro a celebrar en la conferencia de prensa: “Nuestro gobierno está estabilizando los valores de referencia, y hemos podido hacer una oferta en un marco de certidumbre. Y eso es un buen indicador para todos los argentinos y también para los mercados.” A confesión de parte, relevo de pruebas.

Como venimos afirmando sistemática, desde la dirección de AGD UBA, la rebelión educativa, encabezada por el paro de la docencia universitaria de cinco semanas, puso en cuestión el acuerdo con el FMI y los mercados. El ministro de Educación nos dio la razón. Él protege a los mercados. Nosotros defendemos a los docentes, a la educación estatal, la ciencia y la salud.

Este es el sentido profundo de la entrega que hicieron las direcciones burocráticas. Mientras pegan el grito como los teros (supuestamente contra el gobierno), le firman todas las actas paritarias a Macri y le entregan la más grande movilización universitaria de la historia a los mercados.

 

La lucha es hoy

La rebelión educativa sacó a los estudiantes a la calle y ha sido el canal de expresión de todas las luchas obreras y populares ante la tregua infinita del triunvirato de la CGT y de las direcciones burocráticas.  Así se demostró en las puebladas de Moreno, de Florencio Varela y Quilmes; en La Plata, donde marcharon con nosotros los trabajadores del Astillero Río Santiago; en Córdoba con las dos movilizaciones, una de las cuales junto con los compañeros de Luz y Fuerza; en Misiones con los tareferos; y en todo el país con los estatales despedidos como los de la Secretaría de Agricultura Familiar; en Caba, con los terciarios que enfrentan la Unicaba. Todo esto convergió en las marchas universitarias del 30 de agosto con más de 600 mil personas movilizadas en 70 ciudades, 350 mil en la Plaza de Mayo.

La lucha que dimos por ir a Plaza de Mayo fue producto de esta rebelión. Las burocracias de todo color de la Conadu (¿M?), la Fagdut, la Uda, la Ctera y Fatun, no querían enfrentar al gobierno cara a cara en el centro del poder político nacional. Fue la convicción de la dirección de la AGD, de otras asociaciones combativas y de la propia Conadu Histórica, donde dimos un debate, las que obligaron ante la marea popular a tener que ir todas y todos a la Plaza. En tiempo real advertimos a toda la docencia que esa concesión escondía también una maniobra: con esa masiva movilización querían cerrar el conflicto y entregarlo a Macri y a los mercados.

Tal fue así que levantaron los paros de la semana del 7 de septiembre, suspendieron de común acuerdo las paritarias porque aun no aparecía el “marco de referencia” que el FMI le dio a Finocchiaro y, finalmente, fueron a firmar el acta de la infamia.

La AGD y Conadu Histórica repudian las gravísimas amenazas de Finocchiaro a la docencia pre y universitaria. El ministro declaró que “no hay más lugar para que haya paros de la Conadu Histórica”  y anunció que ya estaba hablando con los rectores de los colegios preuniversitarios de todo el país para que “a partir de ahora descuenten los días de paro”. Queda claro que al gobierno le duele la masividad del rechazo (más de 30 asociaciones de base de la Conadu Histórica y la Conadu) y de las medidas de acción que llevan 5 semanas.

No es el ministro de Educación, como representante del Estado, el que determina cuándo las y los trabajadores decidimos nuestras medidas de fuerza. Son nuestras asambleas y congresos los que, tras rechazar la propuesta salarial, ratificaron la continuidad de la sexta semana de paro, las clases públicas con cortes de calle, movilizaciones y el apoyo las tomas estudiantiles en todo el país.

Este es el primer balance que ponemos a disposición de toda la docencia pre y universitaria. Por todas estas razones, llamamos a continuar la sexta semana de paro, con clases públicas, cortes de calle, caravana del 12, movilización del 13.

Y también como parte de este balance llamamos a todas y todos los docentes pre y universitarios a afiliarse a la AGD, a seguir defendiendo un método de organización, de deliberación y resolución colectivos, con participación y acción de los afiliados, para conquistar la personería gremial en la UBA.

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