Paro Nacional, miércoles 12 de agosto y desde el martes 18 al sábado 22
El miércoles 5, el congreso de la Conadu Histórica votó la continuidad del Plan de lucha con PARO NACIONAL en la semana del 18 al 22 de agosto. La asamblea de AGD UBA lo llevó como mandato pero entendido en la perspectiva hacia el paro por tiempo indeterminado, hasta que el gobierno de MIlei pague toda la deuda, y una nueva marcha nacional. Se agrega también un paro nacional en todas las universidades nacionales el miércoles 12 de agosto.
¿En qué situación estamos en el comienzo de este nuevo cuatrimestre?
A partir del cobro del salario de julio en el mes de agosto, los trabajadores de las UUNN constatamos una vez más que el gobierno sigue incumplimiento con la Ley de financiamiento universitario (LFU).
Luego del acta del 10 de junio, que rectores y la mayoría de las federaciones docentes y no docentes le firmaron al gobierno, la deuda que mantiene para la equiparación salarial asciende al 28,5% sin sumar el retroactivo desde que la ley está vigente y que también seguimos reclamando. El aumento posterior al acta y que impactó en el salario básico de mayo así como en el aguinaldo -cobrándose en julio- fue tan solo del 21,3%. Una asamblea masiva de AGD rechazó la firma de semejante entrega, entendiendo que el aumento ofrecido era menos de la mitad de lo que nos adeudan pero también porque le daba una herramienta al gobierno para seguir dilatando el cumplimiento de la ley y especialmente de la cautelar.
El mandato de rechazo fue llevado al congreso de la CONADUH (11 de junio), donde se impuso por amplia mayoría la no firma por parte de nuestra federación (64 a 36) muy a pesar de que varios miembros de la conducción por mayoría, defendieron el acuerdo. La bronca de la docencia recorría y recorre el país.
El gobierno, por supuesto, aprovechó la firma del 10/06 para intentar dar de baja a la cautelar. Sin embargo, la Corte desestimó el recurso y la dejó firme. Cabe destacar que, a pesar de eso, el Juez Cormick la mantiene suspendida. Cormick debe ordenar al PEN la inmediata ejecución de la medida cautelar. Sin esa orden, en los hechos la cautelar continúa en suspenso y los artículos 5 y 6 de la LFU, sin aplicarse. Durante la primera semana de agosto se conoció un nuevo fallo del Contencioso Administrativo (Sala III) por el cual se la vuelve a ratificar desestimando la suspensión. Todo este laberinto jurídico le da oxígeno al gobierno para seguir maniobrando y por lo tanto, mantener la pérdida de nuestros salarios , muchos de los cuales están por debajo de la línea de pobreza. Es más, muy a pesar del acta del 10 de junio que, con el argumento de la emergencia firmó el CIN, aún no fueron girados los fondos para el funcionamiento de las Universidades ni el aumento para las becas estudiantiles. Mientras las patronales (CIN) y algunas federaciones salen a celebrar el fallo, en los hechos seguimos sin cobrar lo que nos corresponde por ley. Claro está que estas novedades también son el argumento para frenar cualquier intento de lucha por parte de los trabajadores universitarios.
Si el gobierno tuvo que ceder ese miserable 21,3% de julio + 3% de octubre es porque los trabajadores pusimos el cuerpo durante estos dos años y medio. Incluso, a pesar del Frente sindical universitario que no tuvo ni tiene un Plan de lucha unificado y sistemático. Todo lo contrario: fue desacoplado y encolumnado detrás de las decisiones de nuestras patronales, los rectores. Sin embargo, el conflicto sigue abierto.
Que se aplique ya la Ley
Para eso tenemos que retomar el plan de lucha. Sabemos que estamos viviendo una ofensiva como nunca antes habíamos sufrido por parte de un gobierno que viene a arrasar con la universidad, la ciencia y tecnología públicas; que no sólo aplica el vaciamiento y ahogo presupuestario sino que pretende su privatización y mercantilización y por eso nos llama terroristas disfrazados . Repudiamos de plano esas expresiones. Pero también sabemos que contamos con la fuerza de un movimiento que viene dando pelea desde hace más de dos años, y con el apoyo de toda la población. Por eso podemos enfrentarlo.
Desde AGD UBA convocamos a realizar asambleas, reuniones, volanteadas, debates con nuestros estudiantes y compañeros no docentes, en todos los lugares de trabajo para organizar una férrea semana de paro desde el martes 18 al sábado 22, como primer paso de medidas que deben tener continuidad para que el gobierno pague lo que nos debe. Vayamos también por una nueva marcha en defensa de la universidad pública, la ciencia y la tecnología.

