Las autoridades del INTA acaban de exonerar a la investigadora Virginia Aparicio, pese a los reclamos del ámbito científico, organizaciones ambientalistas, sindicatos y partidos políticos.
Se trata de una medida que solo puede interpretarse como de represalia por sus estudios que, en el marco del proyecto internacional SPRINT, demostraron la altísima presencia de agroquímicos en el medio ambiente y en la población, algo que el gobierno, las cámaras del sector agropecuario y las corporaciones multinacionales de agrotóxicos se empeñan en negar.
El consejo directivo del INTA está presidido por Nicolás Bronzovich, quien es miembro de la Sociedad Rural y socio de la Asociación Argentina de Productores de Siembra Directa.
AGD repudia esta sanción que pretende ser ejemplificadora, se solidariza con Virginia y se suma a la campaña por su inmediata reincorporación.

