jueves 06 de febrero de 2020

Frente al inicio del ciclo académico ¿Por qué tenemos que estar en estado de alerta?

A poco de iniciarse las clases –con los cursos de verano y las mesas de exámenes ya comenzados– las y los docentes universitarios tenemos que estar en estado de alerta. Y no se trata de una frase hecha. Ya en diciembre, en pleno receso, salimos a denunciar la suspensión de la movilidad jubilatoria y, en […]

A poco de iniciarse las clases –con los cursos de verano y las mesas de exámenes ya comenzados– las y los docentes universitarios tenemos que estar en estado de alerta.

Y no se trata de una frase hecha.

Ya en diciembre, en pleno receso, salimos a denunciar la suspensión de la movilidad jubilatoria y, en particular, el intento –frustrado tras la campaña– de afectar el régimen de la docencia universitaria que conquistamos a fuerza de lucha y no como un privilegio, sino como un paso para que se extienda el derecho al 82% móvil para el conjunto de trabajadorxs.

La reciente decisión del gobierno de la Provincia de Buenos Aires de no pagar el incremento salarial a lxs docentes, postergando la aplicación de la cláusula gatillo de diciembre a marzo, al día siguiente de haber anunciado el pago de 250 millones de dólares a los bonistas, pone negro sobre blanco la hipoteca de la deuda externa sobre los salarios, la educación, la salud y las condiciones de vida de las y los trabajadores.

Pero no se trata de una excepción sino de la confirmación de una regla: los gobiernos de Santa Fe, Tucumán, Mendoza y Chubut –con gobernadores de distinto signo político- también han suspendido la cláusula gatillo para todo el sector público.

Denunciamos este ataque al salario. Pero además advertimos que lxs docentes universitarixs tenemos pendiente la aplicación de la segunda cláusula gatillo, sobre la base de los índices de octubre a febrero y a ser cobrada el 1/4, como última etapa de la paritaria 2019.

 

Una hipoteca que repudiamos

Desde la dictadura, la Argentina está hundida en el pago de una deuda externa usuraria, ilegítima y fraudulenta que repudiamos y que jamás fue investigada. El gobierno de Cambiemos profundizó a niveles astronómicos la dependencia de nuestro país al FMI y a los fondos buitres.

Nuestro gremio se ha movilizado también históricamente por el rechazo de las políticas de canje de deuda por educación, por el no pago de la deuda externa, por el repudio de quienes expropian y expropiaron las riquezas del país que producen las y los trabajadores y se benefician con la explotación de nuestros suelos, glaciares y mares. .

El movimiento universitario y de ciencia y técnica protagonizó las grandes luchas bajo el macrismo: desde la toma en MinCyT en diciembre de 2016, pasando por la lucha contra la reforma jubilatoria en las jornadas de diciembre de 2017, hasta la masiva marcha universitaria a Plaza de Mayo de agosto de 2018.

Desde esa autoridad que ganamos en la deliberación colectiva, la denuncia, el movimiento huelguístico y la movilización, cada vez que se atentó contra nuestros derechos como trabajadorxs, es que llamamos a este estado de alerta en febrero. A seguir los comunicados, a movilizarnos, a participar de las asambleas tras las fechas de mesas de exámenes.

En defensa del salario y nuestros derechos jubilatorios. Por el cumplimiento de los compromisos de la paritaria.

Por el pago de los salarios a los docentes ad honorem de la UBA y el respeto a la lista de docentes de Sociales

No al pago de la deuda externa usuraria e ilegítima.

AGD UBA en CONADU HISTÓRICA