martes 06 de enero de 2026

Vamos por un no inicio en 2026

En defensa de nuestro salario y de la universidad pública Vamos por un no inicio en 2026 El rechazo a la maniobra del gobierno de Milei en Diputados por derogar la ley de financiamiento universitario (y de emergencia en discapacidad) fue un logro. En gran medida, como resultado de la presión del paro nacional, la […]

En defensa de nuestro salario y de la universidad pública

Vamos por un no inicio en 2026

El rechazo a la maniobra del gobierno de Milei en Diputados por derogar la ley de financiamiento universitario (y de emergencia en discapacidad) fue un logro. En gran medida, como resultado de la presión del paro nacional, la movilización y un creciente apoyo popular.

Sin embargo, la ley que se votó ¡cuatro veces! contra todos los intentos del gobierno, sigue sin aplicarse. El gobierno incluso apelaría el reciente fallo que lo obliga a cumplir con la ley.

Es decir, seguimos cobrando salarios de miseria, encima nos quitan la suma no remunerativa ni bonificable (que rondan entre $20.000 y $5.000 dependiendo el cargo), y las universidades de todo el país apenas funcionan con un presupuesto de asfixia. Reclamamos que se aplique la ley para recuperar el 46% de nuestro salario desde noviembre de 2023 hasta la fecha y para contar con un presupuesto que, frente a los $4,8 billones presupuestados por el gobierno, aumentaría a $7,2 billones.

Este cuadro se agrava con la aprobación del artículo 30 por la mayoría de los senadores que eliminó las metas del 6% del PBI para educación y del 1% para Ciencia y Técnica. Es decir, el gobierno profundiza el más grande ajuste de los últimos años, al tiempo que clausura la perspectiva de desarrollo en educación en todos sus niveles y en ciencia y técnica.

Todo es congruente con un presupuesto que se ajusta a los compromisos con Trump, el FMI y los acreedores. Con una política de destrucción de la educación pública, la universidad, el sistema científico y tecnológico.

Si describimos la grave situación es porque entendemos que docentes, investigadores, no docentes y el movimiento estudiantil tenemos que ser conscientes del peligro que amenaza a la educación y CyT. Y a nuestras condiciones de vida. No estamos asistiendo a un ajuste más sino al intento de avanzar en la destrucción de un sistema público que construyó nuestro pueblo por décadas.

No son medidas de fuerza aisladas ni planes de lucha que se deshilvanan ni movilizaciones atomizadas y cada tanto las que nos van a permitir conquistar nuestro derecho al salario y al presupuesto. Necesitamos retomar las grandes movilizaciones universitarias del 2024 a la Plaza de Mayo. Necesitamos un plan de lucha nacional que plantee el no inicio en todas las universidades y colegios preuniversitarios. Y no inicio tiene que ser… no inicio.

Necesitamos confluir con un movimiento educativo en todo el país contra el presupuesto de asfixia y contra la ley de “libertad educativa” que implicará un paso más en el desfinanciamiento público.

Necesitamos confluir con un plan de lucha nacional de todo el movimiento obrero para derrotar a un gobierno que nos quiere derrotados.

La AGD compromete toda su intervención en este sentido.