Ante la amenaza del rectorado
El mismo día en que se conoce la suspensión de la “esencialidad” por parte de una cautelar, y a pocas horas de hacerse público que la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal rechazó la apelación del Ejecutivo y ratificó la aplicación de la Ley de Financiamiento universitario, desde las páginas institucionales del Colegio Nacional Bs. As. y la ESCC Pellegrini reproducen un comunicado, sin firma, logo o identificación alguna donde se afirma: “La universidad de Buenos Aires ha resuelto adoptar una serie de medidas orientadas a resguardar el derecho fundamental a la educación de los estudiantes en sus establecimientos de enseñanza secundaria (…)”, para concluir en el anteúltimo párrafo “(…) la falta de prestación de servicios justifica el no pago de las remuneraciones”.
El comunicado, que solo se subió a las páginas y se envió a las familias de ambas escuelas medias, es una clara amenaza de descuento por los días de paro y, por supuesto, un ataque directo al derecho a huelga.
Las autoridades de la UBA, quienes han convocado a la comunidad universitaria una y otra vez a defender la Universidad, ahora pretenden que las medidas de lucha solo pueden ser en el terreno en el que la patronal lo dispone para “armonizar el respeto al ejercicio del derecho a huelga”. No hace falta que mencionemos lo que las grandes huelgas han conquistado en la historia, incluso aquellas que hacen a la historia de la universidad pública.
Sin ir más lejos ¿creen que la Ley de financiamiento universitario se ganó sólo por obra y gracia del congreso (el mismo que el año anterior nos había dado la espalda)? ¿O que el primer fallo en favor de la aplicación de la ley sólo se resolvió en el ámbito judicial, y que este nuevo fallo contra el gobierno es sencillamente porque la justicia se despertó?
Todo eso fue y es posible porque docentes, no docentes y estudiantes le pusimos y le ponemos el cuerpo a la defensa de la universidad con clases públicas, cortes, abrazos a edificios, marchas, y por supuesto, con el PARO como medida de fuerza.
La conquista es colectiva, pero resulta que nos quieren castigar y aleccionar a docentes y no docentes del nivel preuniversitario con descuentos en los ya miserables salarios que tenemos. Salarios a los que además de haberlos depreciado la inflación, este gobierno les quitó el FONID
La universidad dice reconocer la situación de deterioro salarial y por eso DECLARA LA EMERGENCIA. ¿Cómo? Escribiendo una declaración que es aplaudida por quienes no mueven un dedo para organizar a los trabajadores mientras piden al rector que “convoque a la unidad”.
Docentes y no docentes vemos y padecemos el deterioro salarial. Lo vemos en las renuncias de colegas docentes, que en el caso de los pre van a trabajar en la escuela de la vuelta. Lo vemos quienes acompañamos al estudiantado en todas las dificultades, incluso más allá de lo pedagógico y aún con inauditos niveles de precarización laboral y social.
Pero lo fundamental: lo que exigimos es que se cumpla con la Ley de financiamiento universitario y que nos paguen una deuda que el gobierno tiene con nosotrxs desde que se reglamentó.
Desde AGD UBA rechazamos cualquier descuento por luchar. Llamamos al conjunto de los sindicatos a repudiar y a exigir junto a nosotros lo mismo que hasta ayer levantaba como bandera la misma UBA: ¡Sin salarios, no hay universidad!

